El trágico accidente ocurrido en el festival musical AXE Ceremonia (desarrollado en el Parque Bicentenario de la Ciudad de México), que cobró la vida de los fotoperiodistas Miguel Ángel Rojas Hernández y Citlali Berenice Giles Rivera tras el colapso de una estructura decorativa, ha marcado un antes y un después en la fiscalización de eventos masivos en el país. Con los recientes avances en el proceso penal —que involucran la vinculación a proceso de múltiples personas físicas, entre ellas la responsable de protección civil, y diversas empresas organizadoras—, este caso resalta la urgencia de cumplir estrictamente con los protocolos de gestión integral de riesgos.
A continuación, analizamos este suceso dividido en tres ejes fundamentales bajo un riguroso enfoque de protección civil.
Parte 1. Breve narrativa con enfoque de Protección Civil: El accidente en el AXE Ceremonia
Durante la jornada del festival masivo, una estructura metálica decorativa de gran peso, montada y sostenida mediante el uso de maquinaria pesada (grúas), colapsó de manera repentina en las inmediaciones de las zonas de operación y tránsito. La estructura cedió debido a factores de tensión, cargas imprevistas y rachas de viento, desplomándose directamente sobre los profesionales de la lente que cubrían el evento.
Desde el punto de vista de la gestión de riesgos, el accidente evidenció una falla sistémica en la cadena de mando operativa y en la supervisión preventiva. La reacción inicial de minimizar el riesgo y la continuidad de las actividades musicales durante las primeras horas posteriores al colapso reflejaron deficiencias críticas en los protocolos de respuesta a emergencias, contención de crisis y activación oportuna de los cuerpos de socorro bajo lineamientos de protección civil.
Parte 2. Requisitos básicos de la normativa mexicana de Protección Civil para eventos masivos
Para que un festival o concierto masivo obtenga las autorizaciones de operación por parte de las alcaldías, municipios o gobiernos estatales en México, la legislación en materia de protección civil exige una serie de dictámenes y requisitos indispensables:
- Programa Especial de Protección Civil (PEPC): Documento rector elaborado y firmado por un Tercer Acreditado o Perito en Protección Civil, el cual detalla aforos, análisis de vulnerabilidad, rutas de evacuación, puntos de reunión, y planes de respuesta ante sismos, incendios o colapsos estructurales.
- Dictámenes Estructurales y de Instalaciones:Certificaciones emitidas por Directores Responsables de Obra (DRO) o unidades verificadoras acreditadas que avalen la seguridad temporal de escenarios, torres de sonido, pantallas gigantes y estructuras provisionales.
- Planes de Mitigación de Riesgos por Factores Externos (Vientos y Sismos):Protocolos específicos para suspender operaciones, bajar lonas o evacuar estructuras elevadas ante condiciones meteorológicas adversas (vientos atípicos o tormentas).
- Capacitación y Brigadas Multifuncionales:Presencia obligatoria de personal operativo certificado en primeros auxilios, combate de incendios, evacuación y búsqueda y rescate, dotados de equipo y radios de comunicación independientes.
Parte 3. Factores fuera de la normativa y fallas operativas detonantes del accidente
Las investigaciones ministeriales y periciales revelaron que el origen de la tragedia no radicó en un vacío de la ley, sino en la violación directa y deliberada de los procedimientos normativos establecidos:
- Estructuras omitidas en el Programa Especial: La grúa y la estructura decorativa que colapsaron no estaban reportadas ni incluidas en el Programa de Protección Civil presentado ante las autoridades capitalinas para la autorización del evento.
- Instalación clandestina fuera de tiempo: La maquinaria y los elementos pesados fueron colocados después de concluidas las inspecciones previas de los verificadores de Protección Civil, burlando el control institucional del recinto.
- Uso inadecuado de equipos de elevación: Se utilizaron plataformas y grúas de carga para sostener elementos escenográficos o decorativos para los cuales no estaban diseñadas ni calculadas estáticamente, contraviniendo las normas de seguridad industrial.
- Falta de supervisión y control de aforos y áreas críticas: La ausencia de un monitoreo continuo por parte de los responsables internos de seguridad permitió que operaran elementos de riesgo sin el dictamen de corresponsables en seguridad estructural.
¿Organizas eventos masivos o gestionas recintos de concurrencia colectiva?
Imagen: APTET / Gemini.